La fachada del penal de San Sebastián Mujeres será otro en un par de días más. Tres jóvenes artistas se encargan de pintarlo y cambiar el rostro del recinto penitenciario.

Se trata de El Puriskiri, Oveja213 y, desde La Paz, Khespy Pacha, artistas de amplia trayectoria en muralismo, quienes desde el pasado jueves se instalaron con decenas de brochas, rodillos, latas y baldes de pintura en las afueras del recinto penitenciario.

Ésta es una iniciativa del proyecto mARTadero con apoyo del Instituto de Formación Femenina Integral (Iffi) y financiado por Oxfam en Bolivia.

La idea surgió hace varios meses en coordinación con el régimen penitenciario general para llevar el arte a los demás recintos.

La coordinadora de arte visual del mARTadero, Magda Rossi, explica que es el inicio de una serie de actividades que llevarán a cabo hasta fin de año con el propósito de cambiar el rostro de ciertos sectores exponiendo temáticas sociales y “qué mejor que apostar por el arte urbano”.

Los artistas, los encargados del proyecto y dirigentes del recinto se reunieron semanas antes para acordar si era necesario hacer el mural o no. “Ellas estaban dispuestas a cambiar la imagen de cárcel por centro de rehabilitación”.

Con esa base y acuerdos, los tres artistas se instalaron la mañana del 28 de junio en las afueras del penal para empezar con el trabajo.

Una parte de la pared, del lado norte, requería una reparación y fue posible gracias al aporte económico de las mismas internas.

El Puriskiri cuenta que están usando colores fríos como fondo y cálidos para resaltar el mensaje que serán dos mujeres, una de ellas viste una pollera, de espaldas trabajando en una de las máquinas de costura (uno de los oficios que el recinto dispone para las internas). En el mismo hay un lema que refleja el acuerdo de todas las internas: “Trabajando nuestra libertad”.

“Cuando lleguen los niños del colegio que viven en el interior de este recinto, verán otra faceta del lugar. Los colores de alguna forma ayudan psicológicamente”, cuenta mientras prepara la pintura que en minutos más estará coloreando con el rodillo sobre uno de los tres andamios instalados.

En los 10 días de trabajo ya han invertido más de 40 litros de pintura en el mural y una que otra vez los vecinos del lugar y transeúntes se detienen a observar detalladamente la propuesta de los artistas. “Está quedando interesante. Definitivamente hacía falta en este sector mensajes como éste que ya se concluye.

Además, le da otro toque”, comenta Ever Rejas, un vecino.

El arte urbano siempre ha tenido un fuerte mensaje —explica Rossi—. Los vecinos son los primeros en apoyar, además que mejora la estética de un espacio público determinado.

El mural será concluido en un par de días. Los artistas ultiman detalles para hacer de ésta una apuesta al arte en los recintos penitenciarios.

La directora del Régimen Penitenciario de Cochabamba, Tatiana Aguilar, indica que ésta es la primera etapa de las futuras actividades posibles que se realizarán de la mano con el proyecto mARTadero. Además se alista otras, por ejemplo el de realizar el arte terapia para los internos, ya que a la fecha hay varios artistas interesados en formar parte de ello.

“Una vez más, aclarar que queremos cambiar la imagen de estos lugares, ya que en su interior hay quienes buscan superarse a sí mismos y reintegrarse nuevamente a la sociedad”, agrega.

En Cochabamba hay cinco cárceles: El Abra, San Antonio, San Sebastián Varones y Mujeres, San Pedro de Sacaba y San Pablo de Quillacollo. Rossi afirma que se gestiona para llevar el arte a los ambientes de los demás penales.

Los muralistas y sus trayectorias

El Puriskiri es cochabambino de nacimiento, se dedica desde hace ocho años al arte. Señala que recibió el apodo de “Puriskiri” desde niño y se convirtió en su seudónimo. Dice que su sensibilidad social le ayuda a conectarse con la población para emitir mensajes que llevan a la reflexión.

Entre sus obras más reconocidas está el mural que fue pintado en la calle Bolívar entre 25 de Mayo y San Martín. En el mismo se observa a un campesino en plena pelea, mientras un policía revisa su celular sin percatarse del hecho. Otro es el que se inauguró en pasado abril en la calle Colombia y 25 de Mayo.

Además, en septiembre de 2016 ganó el concurso de murales organizado por la Unión Europea (UE).

Khespy Pacha es “grafitero”, pintor y muralista autodidacta originario de La Paz. Lleva cinco años en el arte y ya participó en eventos nacionales e internacionales de muralismo. Su propuesta tiene influencias contemporáneas y sociales.

El Oveja213, cuyo nombre real es Abraham Velasco, tiene siete años dedicándose al arte. Empezó dibujando su nombre ilegalmente y poco a poco fue ganándose la destreza sobre el aerosol. También ha participado en festivales nacionales e internacionales. Actualmente es colega del Puriskiri, con quien forman un colectivo que lleva por nombre “Kocha Se Raya” y han realizado murales por diferentes calles de Cochabamba.

DATOS

Población. Según el viceministro de Seguridad Ciudadana, Wilfredo Chávez, hasta mayo pasado se cuantificó 18.739 reos a nivel nacional. En Cochabamba hay 2.511 internos y 243 de ellos pertenecen al penal de San Sebastián Mujeres.

Proyectos. Los artistas Silvia Cuello (española) y Thomas Dall Macgregor (escocés) gestionan sus proyectos de arte terapia para ejecutarlos en el penal de San Sebastián Mujeres.

Apuestas al arte. La coordinadora de arte visual del mARTadero, Magda Rossi, dice que las autoridades locales deberían apostar por el arte, y más en los recintos penitenciarios.


Publicado originalmente en Los Tiempos