“El festival de danza contemporánea cumple 11 años y se consolida como un referente de las artes vivas en nuestro país”

“Cuerpo Digital” es un festival dedicado a la video danza, el cuerpo y la tecnología. Este año se realizará la onceava edición con proyecciones de videodanza realizada por artistas de diferentes países, además del homenaje a Patricia Sejas Aramburo por los más de 45 años de trayectoria artística en la danza. Esta versión del festival se fusionará con “Kuyuy” un nuevo evento de artes vivas que comenzó el año pasado. “Cuerpo Digital – Kuyuy” se inaugura el 25 de agosto a las 18:30 en el proyecto mARTadero.

La directora del Festival Cuerpo Digital, Sofía Orihuela, comenta que la convocatoria de esta versión recibió más de 100 postulaciones, de las cuales se seleccionó 25 obras que serán proyectadas durante los días en los que se desarrollarán las actividades del festival. Orihuela comenta que “hemos tenido el gusto de tener como curador a Leonel Brum de Brasil que es codirector y fundador de dança em foco – Festival Internacional de Video & Danza. Tenemos más de 25 obras seleccionadas de diferentes países como Brasil, Chile, Alemania, España,México, Francia y otros”.

Además de las proyecciones de videodanza que se realizarán en mARTadero y el Instituto Eduardo Laredo, el festival organiza 3 conversatorios con artistas internacionales sobre la curaduría de videodanza, además de la situación de este arte en América Latina En estos conversatorios se contará con la participación de danzarines y músicos. Todas las actividades serán publicadas por las redes sociales del festival y del proyecto mARTadero y son de carácter gratuito.

Sofía explica que el día de la inauguración se realizará un homenaje a la profesora, coreógrafa e intérprete Patricia Sejas Aramburo que viene realizando diferentes aportes a la danza desde el año 1975 y es hoy en día un referente de la disciplina para las nuevas generaciones. “La danza contemporánea es como un río en constante flujo, siempre cambiante y siempre desafiante. Desde el primer acercamiento, el cuerpo parece obedecer cada deseo y cada intención del bailarín, y con el paso del tiempo, el cuerpo se convierte en un libro de historias abierto, lleno de cicatrices y marcas que cuentan la narrativa de una vida. Patricia Sejas, nos ha mostrado que nada es un obstáculo en esta travesía artística”, escribe Orihuela.