Estamos muy felices de haber llevado adelante el Taller Trazo libre, un espacio para acercarnos a la creación literaria. La lectura y escritura de las ocho sesiones, nos ha permitido trabajar en algunos textos que compartimos ahora. 

Que sea el inicio de un gran camino.

Lorena Gutierrez Ventura


Lo que se puede decir con palabras
 
que sea raudo, como la senda que sigue un relámpago. 
 
Un hombre tiene solo una muerte  
 
tan acelerada como el aleteo de un colibrí  
 
o tan morosa como llenar una vasija herida.  
 
Las flores se abren con cautela  
 
y son machacadas en la tina.  
 
Su deformidad se parece a una pesadilla febril.  
 
¿Irán a un frasco como un líquido? 
 
¿Regresaran con su madre para volver cuando la lluvia se los permita?  
 
Ahora son trozos del otoño  
 
mañana estarán en un cuadro colgado en una casa a oscuras. 

Gabriel Zurita


Nacieron en una cama sueños de un anciano
 

afuera se ahoga un manto de rosas. 

En la cabaña su sombra arde como leño solitario. 

 

Recuerda historias presenciadas por nubes en forma de montaña.

 

Buscando entre quemados papeles 

encontró robles, estalactitas y algún pueblo ya olvidado. 

De sus restos construyó un nuevo mundo. 

 

¿Cuánto tiempo ha pasado? 

Los años ya no se cuentan como los relatos 

“hizo lo que quiso y quiso lo que hizo” 

palabras escritas entre el adoquín musgoso. 

Nadie sabe lo que significa. 

Siesta

Alejandra Céspedes Pérez


El temblor se esparce por toda mi columna
 

como rama marchita colindando entre vientos.  

En medio de una noche tibia de otoño 

las luces frenéticas son disueltas en la oscuridad de mis párpados. 

Grillos nocturnos promulgan sus cánticos sobre cenizas de un papel combustionado.  

 

Un sendero de árboles que se desnudan,  

muestran pasos más acelerados en medio de una acera sucia.  

¿Era necesario llegar a casa?  

Pensamientos etílicos hacen eco.  

La incertidumbre alumbra el final de este camino  

y así,  

una siesta en medio de hojas secas sosiega la razón. 

Pa, me confundes

Halle Kay Graham McGregor


Tu manera de amar, expresar 
 

(no) entregarse  

como ese niño que siempre me quitaba las cosas cuando íbamos en primaria  

ma me decía, “no te preocupes, halle”   

 

no me entra en la cabeza, ma  

nunca me ha entrado  

cómo es que salían cuchillos cuando buscábamos cucharas.   

En cuarentena

Boris Pozo 


(Eclosión)
 

Nubes negras inundan el cielo entre los pulmones.    

La primavera se ha enfriado,  

de repente 

el mundo se ha transformado en un rompecabezas  

y la naturaleza se ha destemplado de manera grotesca  

transfigurada esta la tierra, sedienta, irritada,  

teñida de miseria y polución 

hastiada de tragarse solo desprecio, 

contrarresta el dolor con dolor. 

 

Y se ha liberado el miedo   

 

(Plantar cara)  

Te pido que te quedes en casa   

disfruta de tu hogar   

aprovecha el día   

aprovecha tu vida  

lee, pinta, dibuja, escribe  

ejercita tu cuerpo  

haz arte, baila, escucha música 

o si prefieres reza 

aprende nuevas formas de ser 

 

(Redención) 

Cuando acabe la agonía,  

y la carne enferma sane  

la tierra sanará, el alma sanará, 

y el mundo sanará.  

Entonces jugaremos nuestra vida,  

iremos por un camino distinto, y el mundo será otro, 

hallaremos nuestro destino perdido.  

Nos despertaremos… 

Último aliento

 

Mirada compasiva ante la desnudez,
caricia serpenteante
tan liviana como pluma de plomo.

Machacando hierbajos sobre el tintero,
un sacristán compadece
el bisturí corta su vertiente.

Un rinoceronte lloriquea a la luna.